Síntomas y reacciones

La alergia al maní es habitual y, por lo general, aunque no siempre, se manifiesta en los primeros años de vida. Aunque muchos niños superan las alergias a alimentos como los huevos o la leche, la mayoría de ellos continúan siendo alérgicos al maní. Una reacción alérgica al maní puede ser desde leve hasta amenazar la vida. Es importante saber que incluso quienes han padecido una reacción leve en el pasado pueden estar en riesgo de sufrir una reacción más grave, como anafilaxis, en el futuro.

Si su hijo sufriera una reacción al maní, sin importar lo leve que sea, es importante comentarle a su médico la siguiente información. Las pruebas pueden ayudar a confirmar la existencia de una alergia, de modo que pueda tomar las medidas necesarias para evitar una reacción en el futuro.

Reacciones típicas

Habitualmente, una reacción alérgica al maní se manifiesta a los diez minutos de la exposición. Los signos y síntomas varían desde dolor de estómago o reacción cutánea leves hasta anafilaxis, una reacción de riesgo que se presenta rápidamente y provoca una respuesta que amenaza la vida e involucra la totalidad del cuerpo. En el caso de algunas reacciones, los síntomas pueden desaparecer y reaparecer en el transcurso de algunas horas. A esto se lo denomina reacción bifásica; por lo general, los síntomas se manifiestan en el tracto respiratorio y pueden agravarse. Se calcula que las reacciones bifásicas ocurren en aproximadamente el 20 por ciento de las reacciones anafilácticas. Entre los signos y síntomas comunes de la reacción alérgica al maní se encuentran los siguientes:

  • Urticaria, enrojecimiento o inflamación de la piel
  • Picazón u hormigueo dentro o alrededor de la boca y la garganta
  • Diarrea, retortijones, náuseas o vómitos
  • Opresión en el pecho
  • Falta de aliento o sibilancias
  • Goteo o congestión nasal

Síntomas de anafilaxia

La alergia al maní es la causa más común de anafilaxis, una emergencia médica que requiere atención de emergencia inmediata. Los signos y síntomas comienzan poco después de consumir maní y pueden ser los siguientes:

  • Opresión de las vías respiratorias
  • Shock, con un grave descenso de la presión sanguínea
  • Pulso acelerado
  • Mareos, aturdimiento y/o pérdida de la consciencia

La exposición al maní puede ser de tres maneras:

  • Contacto directo: consumo de maní o alimentos con contenido de maní. En ocasiones, el contacto directo de la piel con el maní puede desencadenar una reacción alérgica.
  • Contacto cruzado: generalmente es aquel que ocurre durante la exposición al procesamiento o la manipulación de alimentos con maní.
  • Inhalación: una reacción alérgica puede ocurrir al inhalar polvo o aerosoles que contengan maní, como harina de maní o aceite de maní en aerosol.

Para obtener más información sobre la alergia al maní y a otros alimentos, visite la página de recursos de la American Academy of Allergy, Asthma and Immunology.