Pautas para las emergencias médicas

La mayoría de las emergencias médicas son evidentes —su hijo está inconsciente o tiene una hemorragia incontrolable— y sabe que necesita asistencia médica de emergencia. En los siguientes casos, siempre es mejor llamar al 911 para que lleven a su hijo al hospital rápidamente:

  • Su hijo tiene problemas para respirar y se está poniendo azul.
  • Ha habido un accidente de auto y su hijo está inconsciente o gravemente herido.
  • Su hijo está teniendo una convulsión que dura de 3 a 5 minutos, tiene problemas para respirar, o se está poniendo azul.
  • Su hijo ha perdido el conocimiento o no responde.
  • Su hijo podría tener una lesión en el cuello o la columna.
  • Su hijo tiene una herida en la cabeza con pérdida de consciencia, vómitos persistentes, o no responde de manera normal.
  • Su hijo está sangrando descontroladamente de manera significativa.
  • Su hijo tiene un posible envenenamiento y no responde con normalidad o tiene problemas para respirar. En caso de cualquier posible envenenamiento, llame al Centro de Control de Envenenamiento (1-800-222-1222) para recibir consejos expertos y puede que desde allí le aconsejen acudir al departamento de emergencias.

Cuándo llamar al médico

En otras ocasiones, puede que la situación no sea tan evidente. Cuando su hijo está enfermo o tiene dolor, puede resultar complicado como padre. Usted quiere que se sienta mejor y piensa que la situación es urgente, pero a veces hablar con el médico de su hijo antes de acudir al departamento de emergencias es la mejor solución.

En caso de duda, llame al médico de su hijo. En ocasiones, el personal de enfermería de la oficina puede hablar con usted y determinar si debe acudir al departamento de emergencias. Los siguientes síntomas podrían requerir una llamada al médico de su hijo:

  • Fiebre alta
  • Dolor de oído
  • Dolor abdominal
  • Dolor de cabeza que no desaparece
  • Erupción
  • Sibilancias leves
  • Tos persistente

Mantener a los niños sanos y salvos

Las emergencias ocurren en el momento menos esperado, pero recibir información sobre emergencias infantiles y saber cómo lidiar con ellas es el primer paso para resguardar la salud y la seguridad de su hijo. A continuación, encontrará información sobre algunas emergencias y afecciones pediátricas comunes: