Diabetes tipo 1 y tipo 2 en niños

La diabetes es un trastorno del metabolismo en el que el cuerpo es incapaz de regular sus niveles de glucosa en sangre correctamente. La glucosa, un tipo de azúcar sencillo, proviene de los carbohidratos que ingiere. El organismo sintetiza y almacena la glucosa, que luego utiliza como una fuente principal de energía.

Las personas con diabetes corren el riesgo de sufrir complicaciones que pueden afectar a los ojos, los riñones, los nervios y el sistema circulatorio. Para controlar la diabetes es necesario que los niños y sus padres trabajen juntos para regular el nivel de azúcar en la sangre, controlar el peso y cambiar la dieta y el estilo de vida.

Tipos de diabetes

A los niños que padecen diabetes se les diagnostica el tipo 1 o tipo 2.

Diabetes tipo 1

La diabetes tipo 1, también conocida como diabetes juvenil, se diagnostica habitualmente en niños y adultos jóvenes. En el caso de la diabetes tipo 1, el páncreas no produce suficiente insulina. Sin insulina, una cantidad excesiva de glucosa permanece en la sangre y esto puede ocasionar problemas que afecten al corazón, los ojos, los riñones, los nervios, las encías y los dientes.

Los signos de la diabetes tipo 1 se pueden desarrollar rápido, a lo largo de tan solo unas semanas. Los signos que pueden aparecer incluyen un aumento de la sed y ganas de orinar frecuentes debido al líquido proveniente de los tejidos, hambre extrema causada por el hecho de que los músculos y los órganos se quedan sin energía debido a la falta de insulina, pérdida de peso inexplicable, fatiga, irritabilidad y visión borrosa. Los avances en la monitorización de los niveles de azúcar y la provisión de insulina han mejorado el control de la diabetes tipo 1 en niños.

Diabetes tipo 2

La diabetes tipo 2 se asocia habitualmente a los adultos, pero un incremento en el número de niños obesos ha ocasionado un aumento en la cantidad de niños que padecen diabetes tipo 2. En la diabetes tipo 2, que es la forma más habitual de la enfermedad, el cuerpo no utiliza la insulina correctamente. Esto comienza con la resistencia insulínica. El páncreas intenta producir insulina adicional, pero con el tiempo pierde la capacidad de mantener niveles normales de glucosa en sangre. Muchos de los mismos síntomas que los de la diabetes tipo 1 se pueden observar en niños con diabetes tipo 2, incluyendo un aumento en la sed y las ganas de orinar, más hambre, pérdida de peso, fatiga y visión borrosa. Otros síntomas adicionales que podrían aparecer son heridas que tardan en sanar, infecciones frecuentes y áreas más oscuras en la piel en las zonas de las axilas o el cuello, que podrían ser señales de resistencia insulínica.

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Edinburg Children's Hospital
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