Tratar los pulmones y el sistema respiratorio en niños

Además de proporcionar cuidados expertos para el asma a través de un programa certificado por The Joint Commission, el equipo de afecciones pulmonares de South Texas Health System Children's utiliza tecnología avanzada para diagnosticar y tratar a niños con afecciones agudas y crónicas que afectan a los pulmones y al sistema respiratorio, incluyendo infecciones como la gripe y la neumonía, la bronquitis y la bronquiolitis, la fibrosis quística y problemas respiratorios.

Nuestros especialistas crean planes de tratamiento individualizados basados en la afección de su hijo y también se centran en ayudarle tanto a usted como al niño a comprender su enfermedad y cómo esta afecta a su cuerpo, de manera que puedan trabajar conjuntamente para lidiar con la afección de su hijo e incrementar su fuerza y resistencia.

Según la American Association for Respiratory Care (AARC), la mayoría de los niños que están hospitalizados ingresan con una enfermedad del tracto respiratorio. Dichos problemas varían desde resfriados a gripe y asma, alergias, neumonía, bronquitis y bronquiolitis, y fibrosis quística.

Trastornos pulmonares y respiratorios en niños

Neumonía

La neumonía es una infección de uno o ambos pulmones. Las causas más comunes son las bacterias, los virus y los hongos. Los niños menores de dos años y aquellos con otros problemas de salud tienen un mayor riesgo de desarrollar neumonía. Los signos de la neumonía pueden incluir dificultades para respirar, tos y fiebre.

Habitualmente, se utilizan antibióticos para tratar la neumonía causada por una bacteria, mientras que en el caso de una neumonía viral puede que descansar y beber muchos líquidos ayude. En algunos casos, puede que sea necesario hospitalizar a bebés y niños pequeños para que mejoren. Cuando los pacientes con neumonía son hospitalizados, el tratamiento podría incluir antibióticos por vía intravenosa (que se administran a través de una aguja insertada en una vena) y tratamientos respiratorios. Para ayudar a evitar la neumonía, los médicos recomiendan que todos los mayores de seis meses se vacunen anualmente contra la gripe. Esto se debe a que alguien con gripe podría desarrollar neumonía.

Gripe

La influenza o gripe es una infección respiratoria causada por varios virus, que ingresa en el cuerpo por la nariz o la boca. La gente puede confundir la gripe con otras enfermedades. Los síntomas de la gripe son dolores corporales, escalofríos, tos, fiebre y dolor de cabeza y garganta. En comparación con la gripe, un resfriado muy pocas veces da fiebre o dolor de cabeza. Además, la gripe no afecta al estómago.

Para ayudar a evitar la gripe, los médicos recomiendan que todos los mayores de seis meses se vacunen anualmente contra la gripe. Según la American Lung Association, el mejor momento para vacunarse es en septiembre u octubre, puesto que la temporada de gripe dura hasta mayo. Existía una versión en aerosol de la vacuna contra la gripe administrada por vía nasal, pero los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades ya no recomiendan esta versión.

Bronquiolitis y bronquitis

La bronquiolitis es una inflamación de los bronquiolos, las terminaciones más pequeñas del árbol bronquial. La bronquiolitis afecta sobre todo a bebés y niños pequeños, y puede causar sibilancias y dificultades respiratorias. Habitualmente está causada por virus específicos en época invernal, que incluyen el virus sincicial respiratorio.

En el caso de la bronquitis, una enfermedad muy común entre adolescentes, las membranas que recubren los conductos de los bronquios más grandes se inflaman y se produce una cantidad excesiva de mocos. La persona desarrolla tos para librarse de los mocos. Fumar cigarrillos es una de las principales causas de la bronquitis crónica en adolescentes.

Fibrosis quística

La fibrosis quística (FQ) es una enfermedad hereditaria de las glándulas secretoras de mucosa y sudoríparas que provoca que los mocos sean espesos y pegajosos. Los mocos pueden obstruir las vías respiratorias de los pulmones y hacer que una persona sea más vulnerable a las infecciones bacterianas, lo que puede ocasionar daños pulmonares. Según los Centros para el Control de Enfermedades, en los Estados Unidos nacen aproximadamente 2,500 bebés al año con fibrosis quística.

Consejos para ayudar a su hijo a respirar mejor:

Tanto si su hijo tiene un resfriado común como gripe o algo más grave, estas son algunas maneras de ayudarlo a respirar mejor y sentirse bien.

  • Las enfermedades respiratorias a menudo provocan el aumento de la temperatura corporal, lo que puede ocasionar deshidratación. Beber líquidos en abundancia reducirá el malestar del niño. Los líquidos disolverán las secreciones mucosas y harán que resulte más fácil que los niños las puedan expulsar al toser.
  • Los resfriados y la gripe dificultan la respiración. Nos cansamos más rápido porque necesitamos mucha más energía para respirar a través de vías respiratorias nasales más pequeñas. Para mantener elevados los niveles de energía durante un resfriado o una gripe, asegúrese de que su hijo se alimente bien.
  • El humo del tabaco puede tener un efecto grave en la salud respiratoria de los niños. Los niños de hasta dos años cuyos padres fuman sufren el doble de casos de bronquitis y neumonía que los hijos de no fumadores, según la American Association for Respiratory Care.
Edinburg Children's Hospital
Si necesita ser referido a un especialista pediátrico afiliado al South Texas Health System Children's, llame a la línea informativa y de reserva de South Texas Health System al 800-879-1033.​